Publicado en Crecimiento personal, grafología

Ejercicio para cuando te sientes atrapado en ese pasado “superado”…

escribiendoCrees que has trabajado esos hechos que marcaron tu caminar por la vida, que estás en un punto distinto, creciste un nivel más, puedes verlos sin que te provoquen ese dolor, o esa rabia que en su día marcaron y hoy… algo te hace conectar con ello de nuevo y crea esa sensación de mal estar, de “para qué”…

Si es así como te sientes y un día pudiste darle la vuelta, adelante… en tus manos está revertir esa sensación, no tapándola, sino  superándola.  Ten muy claro e identificado, qué te pasa, qué te hizo conectar con ello y qué crees que te ha hecho sentir así nuevamente. Escribe todo ello, sin pensar, sin filtro, como una lluvia de ideas, da igual si crees que no tiene sentido, sigue escribiendo y cuando creas que has terminado, dale otra vuelta más, y otra más, contra más escribas, más saldrá de dentro.

Seguramente, saldrán cosas que  al no ser pensadas ni las habías identificado, quizás son estas las primeras que vas a tener que trabajar.

Escoge la que más te ha provocado esa sensación de sorpresa, de desagrado, de agrado… y activa un plan de acción para revertirla. Puede ser que haya cosas que no las puedas trabajar con la /las persona/as, porque no te apetece o porque ya no están en tu vida… quizás puedas escribirles una carta donde expresas todo lo que te hizo conectar con esa emoción. Una vez escrita, cierra los ojos y imagínate que se la entregas, luego la puedes quemar, tirar… Otra manera, puedes coger una foto y mantienes una conversación y le explicas que te pasó con el hecho que sucedió.

Si prefieres, puedes contactar conmigo y me cuentas en qué punto estás, de allí en adelante tú decides si quieres emprender un ese viaje acompañad@. Tu primer encuentro es gratuito.

Espero os haya servido 🙂

Saludos,

Ester Echeverría

Publicado en Coaching, Crecimiento personal, Familia

Nuestros hijos no son nuestros hijos…

CyM“Vuestros hijos no son vuestros hijos. Son los hijos y las hijas del ansia de la Vida por sí misma. Vienen a través vuestro, pero no son vuestros. Y aunque vivan con vosotros, no os pertenecen” Gibran Khalil Gibran

Buscando un libro, apareció de nuevo en mis manos el último libro que le compré a la Dra. Guardiola (a ella le debemos una nueva gratitud porque fue la naturista que atiende a mi hijo y que logró que él hoy coma) relacionado con la alimentación y los niños. Y recordé la conversación que mantuvimos, donde salió el tema de los padres y los hijos, la comunicación, darles la libertad que necesitan en cada momento….

Me contó una conversación que mantuvo con su hijo menor, la cual voy a redactar a continuación:

“Mamá, mi situación laboral está mal en estos momentos, en las dos orquestas en las que toco han recortado presupuesto y ya no nos dan el sueldo mensual, nos pagan sólo por concierto y en el conservatorio en el que estoy me han rebajado el sueldo, yo así no puedo vivir. Me ha salido la oportunidad de ir al exterior hacer una demostración de violín. Qué te parece??

La madre le dice: “¿a mí me preguntas qué me parece? Es tu vida hijo! Yo ya he vivido mi vida y el día de mañana yo no estaré, haz lo que creas mejor para ti.

El caso es que el hijo terminado dicho trabajo se  fue a la India, país al que ha viajado con anterioridad y donde tiene a su “maestro”.

La madre me sigue contando: “ahora en unos meses tiene que venir y decirnos si vuelve a España o si se queda en la India, pero ya le he dicho a mi marido que tenemos que pensar en viajar a la India el próximo año, pues sospecho que mi hijo se quedará allí”

Camino a casa me di cuenta que estaba dándole vueltas a la conversación que acababa de tener y me pregunté qué es lo que me tenía atrapada de esa conversación. Pensé: “que par de lecciones me acaba de dar”, por un lado: la importancia de respetar la decisión de un hijo  y dándole  libertad a seguir construyendo su camino y por otro lado qué espíritu de vida, más si tengo en cuenta que está madre actualmente tiene más de 93 años, piensa en mañana con ilusión, alegría, con proyección, con ganas de hacer, de vivir!

Me ha parecido interesante compartir con vosotros  esta vivencia porque cuantas veces se nos hace difícil tomar las riendas de nuestra vida. Anteponemos a los hijos, a la pareja, a los padres…., a esa  lista de porque sí o porque no hacer tal cosa… damos el peso a todo ello y quizás vamos en contra de lo que realmente nos gustaría, podemos decir que nos olvidamos de nosotros  mismos, bajo el dicho: “bueno, si así está bien…. total, es lo que hay…”

Muchas veces el discurso interno lo sabemos, racionalmente incluso podemos ver donde está “nuestra  trampa”, el tema es cómo salir de ella en beneficio nuestro y sin dejar que el discurso ponga límites a nuestras decisiones.

Cuando uno tiene familia, las decisiones se toman en beneficio del núcleo familiar, pero esto, no impide que sean propias y que por lo tanto seamos consecuentes con ellas. De esta manera uno va construyendo para sí mismo.

Quería compartir esta reflexión con vosotros, pues pienso que  a veces los miedos o lo que piensen o quieran los demás impide que tomemos “solos”  nuestras decisiones, por lo tanto escogemos condicionados el camino por el  que queremos andar.

Os invito a pensar en esta madre (que allá donde esté a mi me sigue iluminando), que demos libertad a nuestros hijos para que sean dueños de su vida, en la medida que les toque por la edad que tienen. Y apliquémoslo  a ellos, pero también a nosotros mismos, pues muchas veces proyectamos nuestros deseos o frustraciones en nuestros hijos, en cierta forma nos olvidamos de nosotros para vivir en ellos algo que hoy quizás  no nos toca y menos nos pertenece.

No hagamos de nuestros niños muñecos programados, que con darles cuerda ya está todo bien, dejemos que ellos programen su andar por la vida acompañados de nosotros y de sus maestros o guías.

Ester Echeverría Noci

¿Y de sus emociones…?

Guia EmocionesLes enseñamos/acompañamos a caminar, a comer con cubiertos, a montar en bicicleta y…  nos preocupamos/ocupamos por su nivel de inglés, de matemáticas, que escriban bien… ¿Y de sus emociones? ¿Nos ocupamos de que aprendan a distinguir si están tristes o enfadados, contentos,  ilusionados… de que puedan expresar sus emociones o estados  tal cual son sin dañar a otros?

Estamos centrados en qué extra escolares tienen que hacer, que notas tienen que sacar, que es aceptable y que no, y el resultado suele tener alguna consecuencia (para bien o para mal)

Nos ocupamos de que estén preparados para la sociedad competitiva en la que se vive, a una escala profesional: que tengan estudios, idiomas, actividades complementarias, universidad, máster…. Pero qué importancia damos al aprendizaje emocional? Desde mi, es fundamental que lo tengan, porque sin este aprendizaje nuestros hijos no serán felices, ni los veremos triunfar por muy preparados que estén.

Cada uno de nosotros siente a su manera las emociones, no vale con decir:”película de terror igual a miedo”, pues no para todos  es miedo.  No es lo que siente solamente, sino cómo siente y que peso tiene. Es importante que sepamos transmitir a los niños que no todo se resume en: “alegría, tristeza, miedo, enfado, sorpresa…”, poco a poco hay que dejarles que describan bien que sienten: “Felicidad, satisfacción, optimismo, tranquilidad, ira…” y que lo puedan expresar sin censura, pero a la vez con respeto y sin dañar. Si se sienten incomprendidos, si les decimos:”no pasa nada”, “esto es una tontería, no vale la pena que te pongas así”… la próxima vez puede ser que no vengan a contarnos lo que les pasa o como se sienten.

Es algo a lo que le estoy dando muchas vueltas, pues como madre pienso que fallaría si no les enseño y transmito que por encima de todo priman los valores y el poder decir lo que piensan sin herir a la persona que tienen delante. Quiero que puedan decir  “no” sin sentirse culpables y sintiéndose responsables de ello, expresar cómo se sienten independientemente del ámbito en el que estén. Supongo que para ello, hay que mostrarles que todos sus sentimientos, sus emociones y sus decisiones son legítimas y no juzgarlas, simplemente escucharles y acompañarles en su sentir.

Es un camino que me resulta trabajoso, pues requiere mucho de uno mismo, en el sentido de que no todos los días son  el mejor día y que como todo ser humano hay días que el umbral de paciencia o el de tolerancia no es el óptimo, pero sí es el camino que escojo (como coach y como madre) para darles a los niños la libertad de ser transparentes y que esta transparencia sea lo más sana posible, que les sea útil y un valor añadido en su aprendizaje para su futuro.

“Los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro.” Kennedy, John Fitzgerald:

Ester Echeverría Noci

Publicado en Varios

Gente Linda… :-)

GDV

Hace días que parece que no os sigo, pero os leo cada vez que nos dais novedades. Admiro a gente que cómo dais y como dirían muchos , sin recibir nada a cambio. Pero creo que estaréis conmigo si os digo que me parece que recibís más de lo que dais o por lo menos así se percibe como lectora y seguidora de este gran proyecto, de esta gran comunidad, de vuestras Ghanas de Vivir 🙂

Hoy os dejo este regalo que me ha surgido sin pensar y que os lo quiero regalar.

Gracias 🙂

Ester Echeverría

Publicado en Familia, inteligencia emocional

“…Me siento orgullosa”

images1BNQ64VEAsí se sintió cuando se cortó la conversación con su hija por un llamado de teléfono y finalizado éste el Conductor del autobús le dijo: “Disculpe, puedo decirle algo? No he podido evitar escuchar la conversación con su hija y quedarme prendido de la misma. La felicito: que hija que tiene, que dialogo enriquecedor, cómo ha podido ella hablar y contar lo que le pasa y saber distinguir que a pesar de que le parecía injusto una actuación de su maestra y que le generaba una emoción fea y que lo primero que le pasaba por la cabeza era faltarle el respeto, la niña sabía que no lo podía hacer, por no saber cómo gestionarlo.  Más increíble aún es cómo usted le ha hablado, le ha animado a que diga siempre lo que piensa, con respeto y cariño. Que nunca se guarde algo que quiere decir, que las cosas dichas bien por muy negativas que parezcan, no pueden hacer daño. La felicito, por la capacidad de su hija al hablar -no llega a diez años- y porque usted ha estado brillante”. A la madre le caían las lagrimas y agradecía al Sr. Conductor las palabras que le acababa de decir, simplemente le dijo: “me ha emocionado, es un trabajo duro, pero para mí mis hijos son personas y no tienen que tener miedos por decir lo que sienten. Es un trabajo arduo, pero es el mejor trabajo”.

Es tan importante que los niños aprendan a decir lo qué sienten y que nosotros adultos les enseñemos a que pueden y deben hacerlo, por su bien! porque es un aprendizaje, porque no tienen que tener miedo a expresar algo que no les gusta. Tenemos que enseñarles a qué con amor, sin insultos, sin gritos, con respeto… todo se puede decir. Muchas veces decimos que se pierde la razón por las formas no por el contenido. Qué bueno que ellos puedan aprender desde pequeños que así es como tienen que obrar, porque el día de mañana se encontraran, un amigo, pareja, compañero, jefe, hijo… que en un momento dado le genere un conflicto, la ventaja que tendrán es que ya están entrenados a ser asertivos, porque más que entrenados es su manera de ser y es la que les va a permitir decirles lo que les pasa con lo que les están haciendo o diciendo.

Ester Echeverría

¿Qué haces por ti?

IMG_9668Haz una lista de 50 cosas que haces por ti cada día!!sí sí 50 cosas….

Haz una lista de las 50 cosas que haces por los demás?

¿Cuál de las dos te resulta más fácil?

Nos entregamos a quién nos pide ayuda, entendemos que es un acto de amor y desde aquí lo damos todo, o todo lo que creemos que necesita.

Pero, ¿porque nos cuesta tanto prestarnos atención?. Nos tenemos que poner como tarea, meditar, pasear, ir al gimnasio… ¡¡como tarea!! Si nos gusta y nos hace bien, ¿porque no hacerlo automáticamente?

Claro: gana el “debo hacer”, “tengo que hacer”,pero…. donde está el: “quiero hacer”.

Es una distinción que hay que restarle mucha atención, pues “tengo que”  me resuena a obligación y “quiero hacer” me impulsa a dar un paso hacia delante. La emoción es totalmente distinta en una y en otra. Una me pesa y la otra me impulsa.

Dime ¿qué te vas a regalar hoy? Ese: “ quiero hacer y lo hago!!”

Feliz día

Ester Echeverría

Publicado en CK Post

¿Qué valor le das a la formación?


Ritual felicidadTe dejo la imagen del ritual de la felicidad, porque en ella sale un poco lo que resumen este post: levántate, sonríe a la vida, apréciate  (respétate), persigue tus sueños, cuida tu salud y tu mente, lee, rodéate de quienes te quieren y sobretodo: 

CREE EN TI!!

Hablando con alguien a quien respeto mucho su opinión, comentábamos de la “necesidad” de estar en formación continua para poder obtener nuestros logros, para obtener el reconocimiento, para poder tener esa titulación que te avala….

¿Cuánta de esta formación es de real interés para uno mismo?.

Soy la primera en ofrecer e impartir talleres y formaciones y  consumir de otras, pues me encanta estar aprendiendo algo nuevo. Pero a la vez me doy cuenta que he empezado a descartar algunas porque creo que si luego no aplico lo que aprendo, por muy bueno que sea lo que me han explicado, no sirve de nada. 

Justamente comentábamos que es como cuando necesitamos perder peso y con una “autodieta” no lo consigues y decides recurrir a un especialista, el cual te va hacer el seguimiento semanal, por lo tanto, vas a tener a alguien que te esté acompañando en el proceso.  

¿Crees que hemos llegado al punto que “necesitamos de…” para poder lograr nuestro objetivo?

Mientras escribo estas líneas, mi cabeza está pensando que me estoy boicoteando, pues soy coach y facilitadora por decisión y  amor a mi profesión y parece que diga que vayamos solos sin la necesidad (algunas veces), de un profesional para que nos ayude. Esta no es mi intención, ni mucho menos!

Simplemente quiero invitar a la reflexión! Decide qué quieres hacer y hazlo, pero que esté alineado con lo que te gusta, que te sirva (finalidad) y  que le vayas a sacar provecho.

Un ejemplo de honestidad y que para mi añadió valor en una formación reciente que hice. Me certifique en Coaching por Valores hace un tiempo pero diría que los sigo casi desde los inicios y siempre dudaba sí hacer esta certificación o no, pues tiene un coste. Valoré tanto la honestidad de este equipo, pues siempre me decían lo mismo,” Ester: si una vez terminas tienes ya a quien darles un taller, hazlo, pues empiezas a rentabilizar tu formación sino, espera y sigue con el juego de los valores”. Hoy es uno de los talleres que imparto y que me imparto. Pues estar alineada con mis valores hace que logre mis objetivos.

Creo que es importante ir de la mano de un profesional  en distintas etapas de nuestra vida, y creo en la honestidad del profesional para decir, te va a servir o no, estás trabajando alineado a lo que estás buscando…

Recordad a nuestros padres, abuelos…quizás ellos confiaban más en sí mismos, quizás había más posibilidades, quizás simplemente fluían en cada situación y ellos le llamaban tirar hacia delante, quizás confiaban más en su intuición o quizás tenían muy claro el objetivo.

Recuerda:  levántate, sonríe a la vida, apréciate  (respétate), persigue tus sueños, cuida tu salud y tu mente, lee, rodéate de quienes te quieren y sobretodo:

CREE EN TI!!

Ester Echeverría

¿Me perdonas? Te perdono

perdón“Perdón”, palabra de tan solo 6 letras pero con un peso tan grande que a veces nos cuesta llevar encima.

El perdón es un principio de respeto para uno mismo y para los que nos rodean.  ¿Qué pasa que cuesta tanto pedirlo? Si tomamos conciencia de que hemos hecho algo que ha podido dañar a alguien, podemos aceptar que hemos podido equivocarnos, aunque para nosotros, estaba hecho con la mejor intención el que lo recibió no lo percibió así.

¿Pedir perdón es igual a mostrar nuestra vulnerabilidad, o a reconocer que nos hemos equivocado  y por tanto que nos toque el ego?

…¿Qué pasa que cuesta tanto? Ni siquiera nos perdonamos a nosotros mismos muchas veces, generamos un mecanismo de defensa, generamos una excusa para que pase como si nada…

Y cuantas veces una discusión, con los padres, cónyuge, hermano, amigo… nos deja mal, pero por lo que sea nos frena ir y tener una conversación que sane esa situación. ¿Para qué no hacerla? ¿Qué beneficio nos lleva tener ese tema cargado en nuestras espaldas? y… llevado más al extremo, ¿qué pasa si mañana esa persona ya no está? ¿Merece la pena?

El perdón tiene que ver con un sentimiento de amor,  es un momento mágico, pues une lo que se rompió, se reconoce un error y repara un daño. El tema está cuando se vive el perdón con un sentimiento de culpa.

Se me ocurre un análisis pseudoetimológico de la palabra perdonar. Per-donar: prefijo per; verbo donar. Per: significa a través, por; donar: regalar, dar. Si tomamos estos significados tenemos: donar a través, donar por; dar a través, dar por. Si aplicamos esto a la forma reflexiva, perdonarse, entonces tenemos estas posibilidades: a través de darse, a través de dar a sí -mismo-, dar por sí -mismo-, dar a través de sí. Ahora incluimos en estas expresiones lo que damos al perdonar, que es amor. Entonces podemos derivar de perdonar: dar por amor, dar a través del amor, a través de darse amor, a través de dar a sí amor, dar amor a través de sí.

Podemos decir que perdonar a quién nos ha hecho daño y aceptar que se equivocó, nos une.

En Coaching, podemos ayudar a dar un paso tan importante como puede ser éste, pasa por el reconocimiento del daño, la valentía de aceptarlo y la fuerza de accionar para repararlo. Muchas veces pasa por perdonarse a sí mismo para perdonar a los demás.

No dejemos pasar la oportunidad de dar o de pedir perdón  tantas veces como sea necesario, pues hecho en el momento es un granito de arena en un desierto, pero suspendido en el tiempo es una roca que cuesta moverla.

Ester Echeverría

Publicado en Coaching, Crecimiento personal, Distinciones

“A veces la vida te pone en situaciones límites…”

luz-lanas“A veces la vida te pone en situaciones límites…” Cuantas veces hemos escuchado esta frase!

Responsabilizamos a la vida, pero pensemos…. ¿será que somos nosotros los  responsables de las decisiones que tomamos para  hagan que la vida suceda tal como está sucediendo?

Si, es cierto, hay momentos en que las cosas se han liado tanto que ya no sabemos por donde tirar. Pongámoslo en imágenes. Un ovillo de lana, tiramos de una punta para empezar a deshacer el ovillo, y resulta que es la punta equivocada, el lío que se hace es enorme. En esta situación podemos, quejarnos de que el que hizo el ovillo tenía que haber escondido la punta del final y bla bla bla… o podemos armarnos de paciencia y con el más delicado cuidado empezar a deshacer el lío que se ha hecho. Cada decisión que tomemos hemos de ver si nos aleja o nos acerca a nuestro objetivo.

Hablamos de responsabilidad, ¿cuan conscientes somos de nuestra responsabilidad en las cosas que nos dan un resultado distintos al que queremos? ¿Cuál es nuestro piloto automático?

A veces responsabilizamos a los otros de lo que nos pasa porque es muy duro asumir que somos parte del resultado conseguido.

Además de hablar de responsabilidad, ¿crees que podríamos estar hablando de miedo? Miedo al qué dirán, miedo al rechazo, miedo a hemos fallado, miedo a la soledad…. ¿Nuestro ego nos permite ser vulnerables?

Todas estas preguntas han surgido porque creo que no somos justos con la vida, culpamos y responsabilizamos fuera las cosas que nos pasan, y sí,  puede ser que fuera esté el punto que hizo que hoy estemos donde estamos, pero ¿quién decidió tomar, escoger, seguir, hacer….? Uno mismo

Busquemos en nuestro interior y reconozcámonos vulnerables, aceptemos que somos responsables de la vida que tenemos y hagamos los pasos que tengamos que hacer para llegar a la vida que queramos, nosotros, como individuo que somos,  para desde aquí poder ser consciente de las decisiones comunes, solitarias… que tomemos para tener la vida que queremos.

Gracias por encontrar nudos en la vida, pues es un paso más que consigo para llegar a la plenitud.

Ester Echeverría

Publicado en Familia

Me diste uno nuevo….

nuevo futuro

No me quitaste mi futuro… me diste uno nuevo 🙂 Elegí formar familia y tener hijos, elegí un nuevo capítulo en mi vida, elegí compartir mi amor con alguien, elegí  teneros, elegí ser madre, por vocación, por amor, porque así lo sentí. Otorgué el título de hijo a mis hijos cómo yo elegí el de madre.

¿Que pasa cuando uno elige no tener hijos? Pues elige tener un futuro distinto, es su elección y es tan respetable como los que elegimos tener hijos.

Las dos elecciones son desde el egoísmo de lo qué queremos y las dos son igual de válidas.

El amor se comparte de muchas maneras y se ama de una sola. Tu eliges a quién amas y cómo lo amas.

Feliz elección , feliz lunes

 

 

Publicado en Coaching, Crecimiento personal, inteligencia emocional

Las rachas son como el tiempo…

amanecerSon las 6:30 am, parece que el sol tiene ganas de iluminar mi camino pero la luna todavía está presente. Camino hacia la parada del bus, pronto entro a trabajar. Me gusta la paz que transmite la ciudad, puedes escuchar y distinguir mejor todos los sonidos que te ofrece madrugar. Mientras estoy disfrutando de ese silencio matutino, dos voces fuertes interrumpen mi estado de paz. Cuando esas voces se  alejan me quedo pensando en lo que acaban de decir: “las rachas son como el tiempo, tienen que haber buenas y malas. El tiempo tiene que ser cambiante para que haya un equilibrio”.

Me llevé esta frase a mi vida, y pensé: “todo pasa por y para algo”. Estoy en un punto de cambio, y aunque por momentos pueda ver los días más grises que azules, siempre hay un rayo de luz que ilumina mi camino. Sigo mi intuición y acepto que estoy aquí y ahora y que, como dijeron estos chicos, ya vendrá otro día y equilibrará mi vida.

Lo que más me ayuda a poder tener esta paz son: mis valores y  ser fiel a mí misma. Aceptar que la vida son rachas no cambia mi realidad pero posibilita a que pronto vendrá un cambio, sin idealizarlo ni juzgarlo, aceptando que lo que pase será fruto de mis elecciones, desde este punto me responsabilizo de lo que pase y no culpo.

En mi nuevo rol de llevar un equipo de trabajo formado por personas donde los objetivos de vida y las edades son tan distintas, cuando pregunto: “quién hizo esta rotación, o este cambio, o repuso tal cosa… “ la respuesta siempre es la misma (independientemente de la persona): “es culpa mía”… siempre digo lo mismo: “aquí no hay culpas, hay responsabilidades”. Esto me hace pensar que funcionamos con piloto automático,  que estamos entrenados a culpabilizarnos y eso nos frustra porque defraudamos y nos hace sentir mal, pequeños…. Tomémoslo como una responsabilidad y una oportunidad de aprendizaje.

Y tu vida… en qué racha está?.

Un abrazo y feliz domingo

Ester

Publicado en Escuela, Familia

Bullying

amigosInteresante artículo sobre cómo disminuir y ojala acabar con el bullying. Lo que se trabaja con este método es todo lo que pasa alrededor del acosador y acosado. Nos fijamos en el entorno más cercano de la situación, es decir los compañeros de ambas partes. Los que no hablan por miedo y los que se ríen y se divierten con la situación.

Hacen normal y divertido algo que es realmente grave y por lo tanto cada vez que participan (pasivamente) pasan a ser cómplices de la situación.

Hagamos todos juntos (padres – escuela – amigos ….) lo posible para acabar con el Bullying

http://culturainquieta.com/es/inspiring/item/10459-el-metodo-kiva-una-idea-que-esta-acabando-con-el-bullying.html

Ester

 

Publicado en Familia

Equipo + Emoción = Éxito

wwEsta semana he celebrado mi cumpleaños y tengo que decir que ha sido una celebración muy especial. Especial por el amor y el cariño que han puesto para sorprenderme.

El regalo ha culminado el gran día, no por su importe económico (que ha sido cero) sino porque ha sido un proyecto en el que le han dedicado muchas horas. Quisieron sorprenderme y lo consiguieron. Crearon, con piezas que teníamos en casa, una camioneta que siempre he querido tener. 🙂 Ilusión, complicidad, trabajo, risas, equipo, familia y mucho mucho amor. Han pasado varios días y literalmente una noche entera trabajando en ello. Podía más ver el resultado final que el cansancio. Se cumple la fórmula de la triple E + E = E  (equipo, emoción, éxito)

Qué pasaría si todos nuestros proyectos fueran creados desde la complicidad y la escucha, aceptando ideas nuevas, proponiendo otras… Traslademos ésto a nuestro equipo. Con trabajo, complicidad, apertura de mente, escucha y no compitiendo sino cooperando se consiguen cosas muy grandes. Recordad, hablamos de la triple E. 

Esto es lo que cada mañana me hace abrir los ojos y valorar lo que tengo.

Gracias por sorprenderme 🙂

Ester Echeverría

 

Publicado en CK Post

Me diste uno nuevo….

nuevo futuro

No me quitaste mi futuro… me diste uno nuevo 🙂 Elegí formar familia y tener hijos, elegí un nuevo capítulo en mi vida, elegí compartir mi amor con alguien, elegí  teneros, elegí ser madre, por vocación, por amor, porque así lo sentí. Otorgué el título de hijo a mis hijos cómo yo elegí el de madre.

¿Que pasa cuando uno elige no tener hijos? Pues elige tener un futuro distinto, es su elección y es tan respetable como los que elegimos tener hijos.

Las dos elecciones son desde el egoísmo de lo qué queremos y las dos son igual de válidas.

El amor se comparte de muchas maneras y se ama de una sola. Tu eliges a quién amas y cómo lo amas.

Feliz elección , feliz lunes

 

 

Publicado en Familia, inteligencia emocional

Empiezan las vacaciones…


vacacionesLos niños deseosos de olvidarse de los libros, deberes, extraescolares… y los padres pensando qué hacer con ellos porque todo el día en casa, las tablets, juegos electrónicos, tele… y seguimos trabajando, esperando las vacaciones porque “ya no damos más”.

Es momento de parar y resetear, porque todos nos lo merecemos, padres e hijos.

Pasadas las vacaciones, nos llega gente que nos cuenta que este periodo de descanso,  ha sido un discutir continuo con los hijos, con la pareja… que todo el día juntos provoca muchos más roces. Otros justo lo contrario, que se dan cuenta como el día a día les quita la posibilidad de disfrutar de los hijos y de la pareja y que en vacaciones, es el momento que más comparten y  cuando todo vuelve a la rutina extrañan esos momentos de convivencia.

¿Qué te gustaría que pasara?

Planeamos ese viaje, ir a la playa, de cenita con los amigos…. Pensamos en esas merecidas vacaciones que venimos planeando ya hace unos meses. Pero dime, les has preguntado a tus hijos qué le gustaría hacer o cómo le gustaría disfrutar de ese momento en el qué vais a compartir tantos ratos.

Si hablo por mí, muchas vacaciones han sido organizadas sin preguntarles, porque son pequeños, porque somos los padres los que decidimos, porque…

Hoy me encanta preguntarles qué quieren hacer y entre lo que quieren y lo que queremos hacer, buscamos el plan perfecto. Plan perfecto para que todos disfrutemos, para que nuestra actitud y nuestro humor sea el mejor, para qué respetemos que alguna vez nos tocará un plan que no gusta tanto y que al otro le hace tan feliz.

Creo que es muy importante recordar que un día fuimos niños. Preguntémosles a nuestros hijos que es lo que les apetece. Hablemos con ellos y planifiquemos juntos, da igual la edad, lo más importante es que todos podamos compartir momentos inolvidables, independientemente del plan que toque.

 Démosle la palabra y escuchémosle,  es un ejercicio muy valioso si lo trasladamos a otros ámbitos de la vida. Los entrenamos a expresar, a empatizar, a respetar, a escuchar y a sentirse escuchados. Creamos diálogo en casa, confianza padres e hijos…. Hoy lo hacemos planeando las vacaciones pero mañana puede venir tu hijo a contarte qué le pasa, le has enseñado qué en casa se puede hablar, expresar y sentirse escuchado.

¿Que estas planeando para estas vacaciones? Comparte con quien más te quiere y pregúntale qué le gustaría hacer,  mira si son los mismos planes, quizás no es lo que tú tenías previsto. Si nos paramos a pensar programamos hasta el tiempo libre. Muchas veces no damos cabida a “hacer nada”.

Feliz semana

Ester