Publicado en Coaching, Crecimiento personal, Distinciones, inteligencia emocional

Justo hace un año….

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A un año de que empezó este gran cambio de vida a nivel mundial paro a reflexionar que ha pasado mientras transitaba por él.

Momentos de miedo, preocupación y ocupación a la vez, soledad, agobio …. un sin fin de emociones me invaden y me producen una sensación rara en mi.

Siento alegría por estar bien, porque la gente más próxima está bien, porque han habido nacimientos y eso es un indicador de que la vida sigue. Siento tristeza, por las pérdidas, por la distancia que nos ha tocado vivir, por esa desafectivización a la que nos ha llevado este querido virus, pandemia o el nombre que querramos ponerle. Somos latinos, sangre caliente, nos gusta el abrazo y el beso y eso se ha cortado en seco, pero hemos aprendido a desarrollar otros sentidos, nuestros ojos brillan más en todo sentido, mírame y verás si estoy triste o alegre, distinguimos ese brillo como nunca antes.

Hay momentos en que me veo luchando contra viento y marea al igual que Quijote luchaba contra los molinos. Hay otros en que visualizo mi vejez, feliz llena de luz y rodeada de la gente que más amo.

Gracias por este año tan complicado, pues he aprendido a valorar más lo que tengo y siento y a desvalorizar más otras tantas cosas que antes eran prioritarias.

Acordémonos de la importancia de agradecer, pues generamos una energía de plenitud, porque ponemos el foco en lo positivo que nos ha pasado y eso nos permite caminar.

¿A qué le darías gracias tú?

¿Qué es lo más valioso para ti hoy?

¿Coincide con lo que pensabas hace un año?

CUÉNTAME

Buen fin de semana,

Gracias por ser y estar.

Publicado en Coaching, Crecimiento personal

31 de diciembre vs 1 de enero

Explíquenme qué diferencia hay entre un día y otro…

Le damos tanto peso al cambio del año como si este fuera responsable de lo que nos toca vivir mientras transcurrimos por el nuevo año. Resulta que muchos no creen en la numerología, en la astrología, en las predicciones; sin embargo, si tienen fe en que obrará alguna magia en el instante que cambia el año. ¿Curioso no?

¿Por qué será que hacemos nuestros propósitos a fin de año, por qué no lo hacemos cuando vamos a cumplir años? Replantearse el caminar por la vida no depende de un día u otro, depende de nosotros.

NOSOTROS somos los que tenemos el poder de elegir cómo vivir las experiencias que se nos plantean, sean éstas resultado de decisiones nuestras anteriores o bien sean provocadas por factores externos fuera de nuestro alcance.

Yo soy responsable de mi vida, yo elijo cómo vivirla, el poder lo tengo yo y para ello tengo que trabajar y lograr lo que realmente me plantee. No porque sea 31 de diciembre, sino porque así lo elijo, para cada día de mi vida.

Hace poco escribí un artículo donde hablaba de la importancia de revisar nuestros valores para, en consecuencia, adecuar nuestros objetivos. Así que dime, qué te planteas para mañana y qué vas hacer para lograrlo?

A veces metas cortas nos ayudan a llegar muy lejos, a veces grandes metas nos frustran porque jamás llegamos. Pasos pequeños, firmes y claros te van ayudar a lograr el gran caminar por la vida.

Si no sabes cómo hacerlo, o hay alguien a quién amas mucho y sabes que le cuesta llegar solo a ese caminar, REGALA ESTAS FIESTAS UN PROCESO DE COACHING, donde planificarás, reformularás y escribirás tu nuevo capítulo de vida.

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NO LO DUDES; este puede ser un gran regalo!

Escríbeme por privado y te cuento más.

FELIZ SEMANA!
Ester Echeverría

Publicado en Crecimiento personal, grafología

¿Se os ha planteado alguna vez la necesidad de hacer un STOP?

Haces balance y te das cuenta de que tu transcurrir en la vida es como una montaña rusa. De pequeño te imaginas cómo ser de joven y de mayor. En qué trabajaré o si me casaré y formaré una familia o por lo contrario uno prefiere vivir rodeado de amigos y con poca más responsabilidad que él o ella mismo….

Cuando uno está en horas bajas, tiende a tomar decisiones poco acertadas, quizás las toma más desde el cansancio y agotamiento que desde lo que uno quiere, es decir con coherencia.

¿Existe la vida perfecta? No lo sé, porque lo que para mi es perfecto, quizás, para ti no.

Pero dime, si alguna vez, ya te importa todo poco y dices de perdidos al río… Pues a mi sí me pasa y a veces tomo decisiones erróneas. Qué fácil es analizarlo a toro pasado…

Te voy a decir que me funciona a mí, por si te sirve: espero que pase ese bajón y una vez me invade nuevamente la calma, hago balance y paso por lo que quiero, lo que no quiero, lo que siento, tanto positivamente como negativamente y voy tomando nota. Escribo sin pensar, hojas y hojas… dejo que mi mano refleje todos mis pensamientos en una hoja en blanco, como pintor que pinta su lienzo…. Hasta que ya no da más. He hecho un vaciado de mi mente, de sus conversaciones, porque te puedo decir que hay momentos que parece que uno tenga mil voces que le hablan. Cuando he terminado, lo dejo y hago otra cosa, mi mente está saneada, porque se ha vaciado.

Luego, en otro momento u otro día, busco mi momento de paz y leo ese lienzo y me doy cuenta de cuánto es real, cuánto es una empanada mental y si realmente eso era tan grave para llegar a ese punto de colapso y querer hacer STOP.

Desde este punto ya puedo tomar decisiones, acciones y sentimientos más ajustados a la realidad.

Te invito a que lo pruebes y me digas si te ha funcionado y si te ha servido.

Te mando un abrazo y te deseo un muy buen fin de semana.

Ester Echeverría Noci

Publicado en Coaching, Crecimiento personal, Distinciones

¿Te ocupas o te preocupas?

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Piensa por un momento cuantas veces al día nombras la palabra «preocupado»  y verás que son unas cuantas. Te suena haber dicho o escuchado:  «estoy preocupado por tal, estoy preocupado porque la gestión no avanza, estoy preocupado porque si no pasa de curso, estoy preocupado por el futuro…»

Estoy preocupado, nos invita a tener miedo y a quedaros estáticos: quietos, a quedarnos con lo que tengo o creo, por si acaso. La otra gran barrera: el «por si», por si acaso mejor no hago, por si pasa tal o cual mejor me quedo como estoy, por si…

Qué tal si en vez de preocuparnos por algo nos ocupamos para que salga como nos gustaría. Qué tal si en lugar de preocuparnos por lo que pasará mañana, nos ocupamos de lo que pasa hoy y nos ocupamos de crear nuestro mañana. Quedarme enganchada en la preocupación me paraliza la acción y mi cabeza entra en un bucle negativo que no me deja avanzar.  Ahora te invito a pensar cuántas veces te quedas dando vueltas a algo por lo preocupado que estás o por si acaso, mejor…

Ocupémonos de trabajar, labrar, disfrutar el hoy para mañana llegar con mejor energía. Pensamiento positivo y posibilitador.

SI ME OCUPO ACTIVO ALGO Y SI ME PREOCUPO ME PARALIZO. 

Feliz semana amigos 🙂

Ester Echeverría